
Chris Rea
2025-12-29
9 min de lectura
Chris Rea: la música que conduce hacia casa por Navidad
Hay artistas que no llegan de golpe, sino que te van acompañando poco a poco. Chris Rea fue así para mí. Pasé, y paso, muchas horas escuchando sus canciones, dejándome llevar por una voz rota y honesta, por unas armonías limpias, una emocionante guitarra y un ritmo que nunca tenía prisa. Su música no pedía aplauso, reclamaba una escucha en silencio, con atención. Escuchar y no simplemente oír.
Chris Rea no es solo un intérprete, compositor y multi instrumentista, es un creador de paisajes emocionales. Su manera de cantar, grave y contenida, y esa forma tan personal de tocar la guitarra, sin exhibicionismo, pero cargada de intención y emoción, hace que cada canción tenga una identidad propia. No busca impresionar, busca acompañar.
Chris es un maestro en la técnica del “slide guitar”, tras tocar la nota con los dedos de una mano, desliza sobre el diapasón de la guitarra y con la otra mano, un dedo que está introducido en un cilindro de metal que originalmente era de vidrio (bottleneck). El sonido es muy particular y fácilmente reconocible.
Nunca quiso fama, pero fue conocido en todo el mundo. Sinceridad hecha música. El 22 de diciembre, acompañado de su familia, falleció, descanse en paz.
Un sonido con alma
Nacido en Middlesbrough, Inglaterra, Chris Rea construyó su carrera lejos del artificio. Su música bebe, fundamentalmente, del blues, del rock suave y del soul, siempre con un sello personal e inconfundible. En sus canciones hay carreteras, playas vacías, ciudades nocturnas y silencios. Muchos silencios. Y ahí es donde ocurre la magia. La pausa es un recurso que utiliza con frecuencia.
Sus discos marcaron una época y siguen sonando actuales porque hablan de emociones universales: el paso del tiempo, la nostalgia, la pérdida y la búsqueda de sentido en la vida.
No es el típico ejemplo del niño de desde pequeño muestra interés por la guitarra. De hecho, su primera guitarra, de segunda mano, la compró a un marinero alemán, de Hamburgo a los 21 años.
Una noche, tuvo que reemplazar al vocalista de una banda, The Beautiful Losers, que habían sido elegidos por la conocida revista inglesa Melody Maker como grupo revelación del año. El vocalista original no pudo asistir, Chris era el compositor de la canción y el único que conocía la letra. Fue su voz lo que les cautivó, no su habilidad con la guitarra. Esa voz ronca, que el mismo dice no le gusta nada. Esa misma noche recibió una oferta para comenzar su carrera en solitario.
Siempre luchó con las productoras discográficas y los productores. Gus Dugeon, productor de sus primeros discos y quien llevaba a Elton John y Billy Joel, quiso convertirle en un pianista, mezcla de estos dos. Aquello no funciono.
Posteriormente siempre trató de que sus canciones tuvieran ese tono de sonido a blues, que tanto le gustaba. Algo que no cuadraba bien con las ideas de sus productores.
En 1986, lanza uno de sus grandes éxitos On the beach, inspirado en Formentera y en 1989 el que sería su mayor éxito comercial The Road to hell.
En 1988, las cosas iban bien y Chris decide grabar nuevas versiones de sus primeros éxitos, tal y como él hubiera deseado que viesen la luz por primera vez si hubiese contado, en esos momentos, con los medios necesarios y el control de la producción.
La recopilación resultante, junto con dos temas nuevos --Working On It y Driving Home For Christmas, recibe el indicativo título de New Lights Through Old Windows. Y ese fue el disco en el que conocí a Chris Rea.

En la cumbre de su éxito, en 1994, estando de vacaciones en Francia, sufre una cirugía intestinal que le tiene en cama varios meses. En 2001 unas pruebas habituales revelan una sombra en el pancreas. Ante la alta probabilidad de sufrir cáncer pancreatico, hay que extirparle parte de su estómago, páncreas, duodeno, conductos y vesícula biliares.
Su vida cambia de manera radical. Continúa componiendo y comienza a pintar.
Hablando de su enfermedad en una entrevista, dijo que no tenía miedo a morir y que fue lucha contra esa enfermedad y su pasión por el blues lo que le inspiró y animó a regresar a la música.
Tras su recuperación, volvió a sus raíces musicales y publicó el álbum Stoney Road que, tras ser rechazado por las compañías discográficas, alcanzó el disco de oro, algo que le alegró mucho.
Canciones que dejaron huella
A lo largo del tiempo, muchas de sus canciones se quedaron conmigo:
- The Road to Hell, mi favorita, oscura y reflexiva. Requiere comentario separado.
- On the Beach, pura melancolía luminosa, inspirada en la isla de Formentera donde Chris y su esposa Joan se convirtieron en marido y mujer. En sus palabras, "That's where me and my wife became me and my wife. I was 'between the eyes of love.'
- Driving Home for Christmas, también con comentario separado. Una de las más solicitadas sobre todo en Navidad.
- Josephine, dedicada a una de sus hijas.
- Stainsby Girls, tributo a su mujer Joan estudiante de la escuela Stainsby Secondary Modern School.
- Auberge, energía contenida – probablemente uno de sus mejores momentos. Una combinación perfecta de voces enmarcadas por Dire Straits y guitarra slide al estilo Ry Cooder. El tipo de canción que se suena a todo volumen mientras conduces. En cierta medida, recuerda un poco a Van Morrison combinando metales, órgano y guitarra.
- Looking for the Summer, el paso del tiempo hecho canción. Hay varias canciones de Chris similares, con el mismo tempo y ambiente. La tranquilidad hecha música.
- Ace of Hearts - Excelente balada cuyo ritmo saltarín, teclados intrincados y saxofón brillante, junto con las voces efectivas y la guitarra vibrante. En 2021, fue considerada en el puesto 12 entre las 30 mejores canciones de Chris.
- You must be evil - En una entrevista en televisión, dijo que "You Must Be Evil" se inspiró en un amigo periodista suyo que relató que un reportaje sobre alguien que fue envuelto en un collar en disturbios en Sudáfrica solo saldría en las noticias televisivas si se obtuviera imágenes del horrible suceso. "Empiezas a ver las noticias como pornografía", dijo Rea.
- Nothing to fear – Que maravilla de canción. "Nothing to Fear “ esuna canción sobre un europeo que da la bienvenida a musulmanes, y la esencia de la historia es que si nos muestras que no tenemos nada que temer, no habrá problema y les pide que muestren una señal de paz. La canción se lanzó como el sencillo principal del álbum. Es una canción de nueve minutos, orientado a lanzar buena música en lugar de estar pendiente de las listas y es un buen ejemplo de cómo Rea no ha comprometido su música. Chris da rienda suelta a su guitarra. Es una maravilla y la voz profunda y con texturas de Rea asegura un ambiente sombrío. Le supuso muchas comparaciones con Mark Knopfler.
Hay muchas más, cada una es una parada distinta en el mismo viaje.
The Road to Hell: una advertencia en forma de canción
The Road to Hell es, quizá, el mejor ejemplo de la profundidad de Chris Rea, es mi canción favorita. No es solo una canción: es una mirada crítica al mundo moderno. Utiliza la carretera como metáfora de una sociedad que avanza veloz, convencida de ir en la dirección correcta, sin detenerse a pensar en el precio y si verdaderamente el camino es el correcto.
La canción crece poco a poco, tanto en intensidad como en mensaje. No acusa, no moraliza: describe. Habla de deshumanización, de indiferencia, de progreso vacío. El “infierno” al que se refiere no es simbólico ni religioso, sino un destino construido por nuestras propias decisiones colectivas. Vamos por mal camino. La carretera al infierno sugiere que llevamos camino de la destrucción, infelicidad y descontento.

Musicalmente, el tema acompaña esa idea de viaje inevitable. La voz suena cansada, consciente. La guitarra no grita, advierte. Hay una constatación incómoda: seguir adelante sin conciencia también es elegir. Y quizá por eso sigue siendo tan vigente.
Una tormentosa tarde, atascado en la M25 de Londres Chris Rea comenzó a escribir la canción que se publicó en dos partes. La primera, de unos tres minutos, corresponde a un poema que Chris escribió tras la muerte de su madre. La segunda en la canción propiamente dicha.
Recomiendo escucharla sus muchas versiones, especialmente las grabadas en directo, todas excelentes incluida alguna con instrumentos de viento de fondo.
Driving home for Christmas
Imposible no comentar esta canción, originalmente incluida en un sencillo como cara B y hoy quizás la más conocida y sin duda una de las que más suenan en Navidad. La explicación de Chris sobre como compuso la canción es muy interesante, probando si un piano eléctrico sonaba realmente igual que uno acústico.
Cada vez que suena Driving Home for Christmas no pienso solo en la canción, pienso en el camino, en lo vivido, en lo que quedó atrás y en lo que aún nos espera. Y entonces entiendo que algunas voces no envejecen ni se apagan, se quedan y continuamos poniendo imágenes a esos pensamientos.
Nunca fue la canción de Navidad favorita de Chris. El prefería “Footsteps on the snow”. Alejada de un Sonido navideño, pero más significativa de esa fecha para él. Curiosamente, driving home for Christmas ha sido profética y Chris Rea conduce hacia casa por Navidad.
El final del camino
Hay músicas que no se escuchan: se recuerdan. Chris Rea es eso para mí. Una compañía discreta, constante, honesta. Escucho con frecuencia sus canciones, dejándome llevar por esa voz gastada y esas guitarras que parecían hablar sin palabras. No hago un viaje en coche en el que no suene “the road to hell”
Sus amigos y fans de Middlesbrough le recordaron en el último partido, Middlesbrough- Blackburn Rovers. Era un tipo muy querido.

Mientras su música siga sonando, y lo seguirá haciendo por mucho tiempo, el viaje continúa. Seguiremos caminado por la carretera al infierno.




José
hace 2 semanas
Me queda la cosa de no haberle visto en directo. Tengo amigos que si pudieron y les encantó. Un tipo genial. DEP.